Descubre los beneficios del ejercicio durante el embarazo para facilitar un parto vaginal

El ejercicio físico es por todos sabido que es muy importante y tiene grandes beneficios en la vida diaria de todas las personas, pero ¿sabíais que en contra de lo que muchas personas aún creen, durante el embarazo puede ser una parte fundamental de la preparación al parto y tiene numerosos beneficios?

Existen numerosos estudios científicos que demuestran que el ejercicio en esta etapa favorece el parto vaginal, pero  ¿qué efectos tiene sobre el embarazo y el parto? ¿y sobre el bebé? ¿cuánto ejercicio se recomienda y qué deportes?

Vamos a ir resolviendo a lo largo del post todas estas cuestiones.

Beneficios sobre el embarazo: Las mujeres que practican ejercicio de manera regular (luego vamos a ver el tiempo que se recomienda a la semana) suelen tener:

  • Menor riesgo de preclampsia (tensiones elevadas)
  • Menor riesgo de diabetes gestacional
  • Menos hemorroides y varices
  • Menos dolores musculares, sobre todo lumbalgias y ciáticas
  • Mejora su disnea, debida en gran parte por el crecimiento del útero y el desplazamiento del diafragma
  • Mejora la ganancia de peso (o el no exceso de ganancia)
  • Mejora el estado de ánimo y la energía

Beneficios sobre el parto: 

  • Mejor resistencia al trabajo de parto
  • Menos necesidad de analgesia
  • Menos inducciones y cesáreas por malposiciones del bebé, como transversas o posteriores.
  • Mejores resultados en el monitor del bebé, derivado de la mejor oxigenación que existe en el útero y la placenta por ese ejercicio físico realizado.
  • Menos partos instrumentales
  • Mejor pH del bebé al nacer, ya que toleran mejor el estrés fisiológico del parto y hay más perfusión de oxígeno.

La actividad física durante el embarazo mejora el tono muscular, la movilidad de articulaciones y ligamentos mejorando el encajamiento del bebé en la pelvis y favoreciendo una posición óptima de cara al parto. 

Unos de los más grandes y novedosos estudios del Dr James Clapp objetiva todos estos datos, además de afirmar que el ejercicio aumenta la perfusión de oxígeno de la placenta y disminuye la grasa sin disminuir el crecimiento. Cuánto más tonificados y ejercitados están los músculos mejor descienden los bebés y se posicionan.

Por ejemplo, el psoas, un músculo muy importante y potente durante el embarazo, puede ayudar a que el bebé se encaje adecuadamente en el canal del parto y tenga la libertad de moverse dentro del útero para buscar esa postura adecuada cuando es flexible; mientras que un psoas tenso o poco flexible mantendrá la posición del bebé más alta limitando estos movimientos.

¿Qué ejercicios se recomiendan? Principalmente aquellos que no tienen mucho impacto sobre el suelo pélvico, tan importante también y que en otro post hablaremos sobre cómo cuidarlo y tonificarlo adecuadamente, no sólo en embarazo y postparto, sino durante toda nuestra vida. Entre los más destacados por considerarse completos, con poco impacto y favorecedores de lo que hemos hablado son:

  • Yoga o pilates (se les puede considerar disciplinas, pero ya nos entendemos a la hora de recomendar ejercicios)
  • Caminar a paso ligero 
  • Danza del vientre (moviliza caderas fantásticamente)
  • Bicicleta estática 
  • Natación, y lo que para mí es la estrella del ejercicio… el método AIPAP, método acuático de preparación física que permite mejorar flexibilidad, tono, movimiento, ejercita a nivel cardiorrespiratorio y resistencia… y además permite realizar muchos ejercicios que fuera del agua tendrían impacto sobre el suelo pélvico y articulaciones y podrían resultar dañinos en estos momentos, pero al estar dentro del agua y no existir gravedad, pueden realizarse sin ninguna complicación. 

¿Y entonces, cuánto ejercicio realizar? Siempre debemos individualizar cada mujer y cada embarazo, por supuesto, no todo ejercicio es igual para todas, por eso es muy importante confiar en profesionales formados en esta etapa, que os acompañen y os adapten todo ejercicio al momento en el que os encontráis. Por regla general, podemos afirmar que el ejercicio deberá realizarse en base al ejercicio que se practicaba antes de quedarnos embarazadas y éste debe ser como de un 50% al que realizábamos, de tal manera que si nadábamos 30 km todos los días, bajaremos a 15km  aproximadamente, pero seguiremos nadando. Se recomienda realizarlo unas 3 veces por semana con un mínimo de 20 minutos, notando que hemos hecho ejercicio sin llegar a la extenuación.

Recordad que siempre debemos individualizar cada situación y cada embarazo, y que posiblemente existirán embarazos de riesgo donde el ejercicio o la movilidad estarán restringidos, en estos casos siempre debemos hablar con nuestro médico y matrona para valorar qué podemos hacer.

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