Cólicos del lactante. ¿Qué son? Aprende a identificarlos y prevenirlos

Los cólicos del lactante son muy frecuentes, aproximadamente 1 de cada 3 bebés lo van a tener. Suelen aparecer en las primeras semanas de vida y tiene su pico más alto de aparición en la sexta semana.

Se ha intentado averiguar las causas, pero no se ha descubierto nada 100% seguro. Sí se ha visto que no está relacionado con la raza ni el sexo del bebé, ni la edad gestacional a la que nació, ni tan siquiera el tipo de alimentación, se da por partes iguales en bebés de lactancia materna y en bebés de lactancia artificial. Por tanto, se considera de causas desconocidas, donde influye mucho el cansancio del bebé durante el día, la inmadurez intestinal y la inmadurez inmunológica

¿El cansancio del bebé? Sí, como lo leéis, los bebés también se cansan aunque parezcan que no hacen nada, están aprendiendo a vivir, a estar entre nosotros, salen de un lugar caliente, silencioso, tranquilo, y de repente hay estímulos (luces, sonidos, manos y brazos de mil personas que les cogen…) además deben mantenerse alertas y pedir con frecuencia para que les alimenten y sobrevivir… todo esto, genera actividad, y al final del día están más cansados y cualquier molestia o cualquier cosita les incomoda más. Al fin y al cabo como cualquiera de nosotros cuando tenemos un mal día y estamos cansados, todo nos molesta más.

Por tanto, los cólicos del lactante suelen ser de aparición tarde/noche, a la hora bruja que llamamos, entre las 19h y las 22h…..

¿Y cómo se manifiestan los cólicos?

Como a hemos dicho, suelen aparecer por la tarde/noche, el bebé llora desconsoladamente, durante bastante tiempo y sin causa aparente. Son bebés que lloran más de 3 horas al día. Cuando lo hace encogen las piernas, aprietan los puños y se ponen muy muy rojos, los decibelios de los llantos son elevados….

A veces cuando expulsan gases o hacen caca, se quedan un rato calmados, pero vuelven a llorar repentinamente.

Y llegados hasta aquí os preguntaréis ¿Hay algo para prevenirlo?

Pues me temo que no existe algo 100% milagroso, pero sí varios consejos que realizados día tras día y con un poco de paciencia y amor, harán la situación más llevadera y controlable:

1. Mantén a tu bebé en vertical y pegado a ti el máximo tiempo posible, el porteo es fantástico para estos casos, tu cuerpo le da calor, se mantiene en vertical y tus movimientos le mueven a él, lo que hace que al final del día esté más tranquilo, tenga menos ansiedad porque ha estado pegadito a ti y ha recibido tu calor y tu amor y ha expulsado más gases.

2. Masajea su tripa y ponle calor

3. Mécelo y acúnalo con calma.

4. No le estimules en exceso, ya hemos visto que pasar de brazo en brazo por el día o interrumpir sus descansos pueden sobre estimularle y al final del día jugarle una mala pasada y hacer que esté más cansado.

5. Y lo más importante, aunque es desesperante, y te comprendo, mantén la calma, cuando nosotros estamos nerviosos se lo transmitimos y se ponen más nerviosos.

Y las medicaciones e infusiones que venden ¿alivian?

Me temo que nada está comprobado, recuerda que los medicamentos son para cuando uno está enfermo, los cólicos hemos dicho que son algo pasajero y benigno. Y respecto a las infusiones….. no las recomiendo ni de lejos, están llenas de azúcar, muchas plantas por las que se componen no son deseables en la infancia y los estudios indican que un bebé menor de 6 meses no debe tomar nada que no sea leche materna o artificial.

Por supuesto, no siempre los lloros son por cólicos, si dudáis o el bebé tiene fiebre, malestar, pérdida de peso o vómitos, SIEMPRE CONSULTAD CON EL PEDIATRA.

Por último y no por ello, menos importante, añadir a la lista de consejos para mejorar estos cólicos, la OSTEOPATÍA PEDIÁTRICA. En España es bastante desconocida, pero cada vez más familias y profesionales vamos conocimiento sus beneficios, yo me considero una auténtica fan y os aseguro que cuando lo pruebas, repites…. Obviamente no lo he usado para mis cólicos del lactante porque esa etapa la pasé, jejeje, pero sí para mis dolores de cabeza y mandíbula.

Así es que os animo si estáis atravesando esta fase, a conocer a Aroa, nuestra fisio osteópata pediátrica, es maravillosa y con una experiencia que alucino cuando la veo tratar a los peques, cómo comienza la sesión y cómo termina, me maravilla el cambio. Podrá ir a vuestra casa (si vivís en Madrid) y valorar al bebé, sus cólicos, incluso si son debidos a reflujo o cualquier otra patología que los agudice más.

Y nada, por hoy, terminamos, espero os haya ayudado a entender un poco más por qué pasan estos cólicos.

Mucho ánimo, paciencia, amor y calma…. Lo veis lejano, pero todo pasa y mejora.

Hasta la próxima entrada en el blog

Gracias por vuestra confianza, nos vemos en consultas y redes sociales.

Deja un comentario